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Mostrando las entradas con la etiqueta Desamor. Mostrar todas las entradas
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22/2/11

Una chica sin suerte.

- ¿Podemos hablar? - le dije con una sonrisa expectante.Me miró con esos hermosos ojos cafés mientras asentía con la cabeza. Lo tomé del brazo despacio, y lo conduje a un lugar en donde no se escuchara nada más que nuestras voces.
- ¿De qué querés hablar Sam? - me dijo con esa voz que tanto me volvía loca.
Ahora que estábamos a solas, las palabras tantas veces practicadas frente al espejo esta mañana, no acudían a salvarme. Nerviosa, empezé a mover las manos inquieta. Él me miraba con curiosidad, esperando a que yo dijera algo. No podía echarme para atrás, no ahora. Y además no tenía nada que perder. ¿Verdad? Tragándome el miedo, comencé a hablar:
- Mirá Fran... - le dije mientras me daba cuenta de que me estaba escuchando atentamente - me pasan cosas con vos... - le confensé mientras él abría los ojos sorprendido - Me gustás, y algo así como demasiado... - continué mientras me sonrojaba violentamente. - Y esperaba que algún día pudiéramos ser algo más que simplemente amigos...
Lo miré atentamente a la espera de su reacción. Lo único que podía leer en su cara era la sorpresa. Cambió el peso de una pierna a la otra, y fijó su mirada en sus manos, aparentemente incómodo por la situación. Guardó silencio unos segundos, y después habló.
- Nunca me hubiese imaginado que sentías esto por mí Sam - me dijo con pena - Te voy a ser sincero... Prefiero que seamos amigos nada más... - y se detuvo a pensar una excusa convincente - porque siempre me pasó que con mis novias me distanciaba más, que no hablamos tanto, que no nos vemos muy seguido, por eso quiero que seamos amigos Sam... Por favor no te enojes... - me suplicó mientras me tomaba de las manos y me miraba a los ojos - No sos vos, soy yo... Lo siento...
Mierda, fue como si me hubiesen tirado un balde de agua congelada en la cabeza... Me había imaginado la posibilidad del rechazo,  pero nunca pensé que me iba a afectar tan fuerte. Agradecí su amabilidad de camuflar su rechazo con esa excusa tan poco convincente... Se veía a simple vista que él no sentía por mí lo mismo que yo sentía por él...
- No lo sientas - le dije mientras sacudía la cabeza - Ojalá pudiera desintegrar mis sentimientos para hacer todo más fácil... Pero no puedo... - le manifesté con tristeza.
Y dicho esto, le sonreí como si nada hubiese pasado, como si la charla que acabábamos de tener nunca hubiese ocurrido... Mi autoestima estaba por los suelos, y mi corazón desilusionado como tantas otras veces me había pasado.  ¿Por qué me enganchaba siempre con los tipos más complicados? No lo entendía... Si no era porque no sentía lo mismo por mí, era porque tenía novia... ¿Por qué no era sensata, lo mandaba al carajo desde un principio y me olvidaba de él antes de que me haga daño? Y así me buscaba un chico de mi edad, sencillo, sin vueltas y que se mueriera de amor por mí. Suspiré. ¡El amor era demasiado complicado a veces!

¿Qué debo hacer? ¿Sonreír porque somos amigos o llorar porque jamás seremos algo más que eso?

Después de estar desaparecida más de dos meses, volví(: El tema fue que mi computadora se rompió y estuve todo este tiempo sin publicar en el blog, ni contestar comentarios. ¡Así que miles de disculpas! Ya me pondré al día por suerte :D 
GRACIAS ETERNAS a ustedes que me siguen, que comentan, que les gusta mi blog... De corazón, MILLONES DE GRACIAS ♥ 

30/11/10

La despedida.

- ¿Así es como va a terminar todo? - le preguntó Ayelén con voz cortada.
Matías evitaba mirarla a los ojos. Él sabía perfectamente que si veía esos preciosos ojos cafés se quedaría a su lado y nada ni nadie lo impediría. Pero necesitaba irse, no podía seguir siendo su amigo únicamente, porque eso lo estaba matando.
- Adiós Aye - le dijo tratando de ocultar el dolor que le estaba provocando la despedida. Y dicho esto le dio la espalda.
Esas dos palabras le rompieron el corazón en miles de pedazos. No soportaba perder a su amigo, no de esa manera. No lo iba a dejar ir tan fácilmente, por eso en un intento desesperado por retenerlo lo tomó del brazo con fuerza mientras las lágrimas le caían por las mejillas.
- No te vayas Matt - le gritó angustiada.
- ¿Y qué? ¿Y quedarme a tu lado mientras observo cómo te enamoras de otros idiotas mientras que yo te sigo esperando como un estúpido? No gracias. - le respondió con amargura mientras se libraba de su agarre con un tirón.
- Por favor - le dijo suplicante.
Entonces él se dio la vuelta y la miró a los ojos. Y se sorprendió al notar que esos ojos no eran los de ella, eran más oscuros y tristes, no tenían el brillito y la felicidad habitual reflejados en ellos. No resistía verla tan destruida pero frenó el impulso de correr y abrazarla. Ya había tomado una decisión.
- ¿Sabes qué es lo irónico de la situación? - le dijo con sarcasmo - Siempre que imaginaba el momento en el que te declarara todo mi amor, tú corrías a mis brazos y me decías que me amabas de la misma manera - continuó y largó una carcajada cargada de amargura - pero como me doy cuenta, eso no pasó así.
Aye se había olvidado de cómo hablar. Notaba un dolor insoportable en el pecho y le costaba respirar. No podía creer lo que estaba pasando, todo parecía su peor pesadilla.
- No te vayas. Somos mejores amigos para siempre ¿Lo recuerdas? No me dejes. Te necesito. - le imploró cuando al fin encontró su boca.
- No digas nada más por favor. Entendé que me tengo que ir porque no puedo vivir así, seguir así... pensando en tí. Esto me está matando... - finalizó con voz triste y se alejó de ella.
Aye lo observó marchar deseando que todo fuera un mal sueño... Pero lamentablemente no era así. Su mejor amigo la había abandonado... y cuando se fue, dejó su corazón destruido en millones de pedazos.

When you first left me, I didn't know what to say...

156 seguidores ♥ No saben lo mucho que les agradezco.
Perdonen si todavía no contesté comentarios o no pasé por sus blogs, pero no tengo tanto tiempo porque esta semana tengo un montón de pruebas. Mañana me pondré al día. Otra vez, GRACIAS a ustedes que me hacen demasiado feliz :)

30/10/10

Lloro por ti.

Ana, Bella y yo estábamos sentadas en el piso de mi cuarto escuchando la radio. La habitación era un completo desorden, con montones de carilinas usadas tiradas por aquí y por allá. Había estado llorando. Al escucharme llorisqueando e hipando al teléfono, ellas se habían tomado un taxi, y habían llegado hasta mi casa para consolarme. Amigas así escaseaban en el mundo.
- No le des ni la hora Sam, te hace sufrir a propósito y odio ver a mi mejor amiga sufrir por un idiota.- decía Ana.
- Es un grandísimo imbécil, hacerte sufrir así, ¡y jugar con vos! No es para vos Sammy. Vos sos hermosa, divertida, inteligente, en cambio él... es orgulloso, egocéntrico y para nada inteligente. Vos te merecés algo mejor- me decía Bella con voz consoladora.- Si, desgraciadamente, lo veo caminando por la calle algún día, te juro que lo mato, lo tiro debajo de un auto y después bailo sobre su cadáver.- y después de esto, me dedicó una risa malévola. Automáticamente estallamos en carcajadas. Amaba a mis amigas, ellas eran las únicas personas que me podían hacer reír en un día gris.
- Baah, cómo si el tuviera la culpa de no sentir lo mismo que yo siento por él.- les dije tristemente.
"El problema no es quererte, el problema es que tú no sientas lo mismo. El problema no es que juegues, el problema es que es conmigo" se escuchaba desde la radio.
- Es verdad, él no tiene la culpa de no quererte. Él tiene la culpa de ser un completo imbécil y jugar con vos.- me contestó Ana dirijiéndome una mirada iracunda.- Nosotras sabemos lo que te decimos Sam. Olvidarlo es lo mejor. Porque vos sabés muy bien que ser amigo de la persona que te rompió el corazón, no sólo es imposible, sino que además es autodestructivo.


All you need is F R I E N D S. ♥

Millones de gracias a los que comentaron en el post anterior y a los que siguen mi blog. No saben lo feliz que me hicieron. =)

26/10/10

Fingiendo.

Caminábamos uno al lado del otro con nuestros brazos tocándose con disimulo. Podía sentir mi corazón latiendo a mil por hora, y cómo las mariposas revoloteaban en mi estómago.
- Sos hermosa- dijo él de repente.
Me tomó por sorpresa ese comentario y automáticamente sonreí, y me sonrojé sin pensarlo.
"Por favor Sam, tampoco es para tanto; te acaba de llamar hermosa, no es la gran cosa.  Él siempre es así con todas las chicas y sabés que él siempre tiene las palabras justas para tenerte en su mano. No le des el gusto de manejarte como él quiere." decía una vocecita en el fondo de mi cabeza.
- ¿Ah si?- no le hice caso a la vocecita que me hablaba, lo único que podía escuchar en ese momento era la voz de él.
- Sí, tus ojos son hermosos.
"No te dejes llevar. Sabés que es manipulador, y nada más quiere jugar con vos. Es con todas igual y vos lo sabés muy bien."
- Pero lástima que ahora estoy ocupado, pero para la próxima... - y dejó la frase inconclusa.
Me quedé en blanco.
- ¿Estás ocupado?- le pregunté mirándolo a los ojos e ignorando el cosquilleo que me provocaba su mirada.
"No vas a querer saber la respuesta"
- Tengo novia.
"Te lo dije"
Miles de sensaciones inexplicables me provocaron tan sólo esas dos palabras. Cerré los ojos conteniendo las lágrimas que querían salir al exterior. Los abrí y sonreí. Fingí estar bien, y que esa respuesta no me había afectado en lo más mínimo. Pero a veces, fingir que las cosas no duelen, duele el doble.